lunes, 27 de diciembre de 2010

México: Voluntarismo, Acción Directa o el Sidrome Theodore John Kaczynski

México: Voluntarismo, Acción Directa o el Sidrome Theodore John Kaczynski
El manifiesto del grupo “Red de Transformación Global” (RTG), que se ha hecho célebre por el “Secuestro” de Diego Fernández de Cevallos, ha llevado a que se presenten un sinfín de conjeturas...
Malandro | Para Kaos en la Red | 26-12-2010 a las 23:20 | 145 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/mexico-voluntarismo-accion-directa-sidrome-theodore-john-kaczynski 
 Calderon el Ecologista

El manifiesto del grupo “Red de Transformación Global” (RTG), que se ha hecho célebre por el “Secuestro” de Diego Fernández de Cevallos,ha llevado a que se presenten un sinfín de conjeturas entorno a la origen de este grupo y las consecuencias que tendrá en la vida política de México.
La RTG, lanza un largo manifiesto de tres partes en el que describe una serie de condiciones que llevaron al grupo a tomar la decisión de actuar, lo que implicado que en distintos espacios de izquierda sean tomados en cuenta e incluso debatidos sus puntos de vista.
El manifiesto me recuerda el presentado por Theodore John Kaczynski, -no solo por lo extenso del documento- también por el conjunto de lugares comunes con los que no podemos estar en contra, como lo es la lucha contra el industrialismo, otros en los que congenió en parte como el análisis psicológico de la izquierda, que bien puede quedar en varias puntos con la derecha.
No podemos analizar el “secuestro” de Diego Fernández de Cevallos fuera de la carrera electoral del 2012, en el que la derecha insiste en poner a los grupos de izquierda como ineptos para manejar la administración pública, y que no pueden dar orden a la sociedad, pues son promotores del desorden social y la inestabilidad psicológica de sus miembros.
El mexicano común, temeroso de las condiciones que le han permitido lograr un patrimonio, tiende hacia el conservadurismo, ajeno y desconfiado de la participación social. En este contexto es posible hablar de una campaña de desinformación y dispersión de la sociedad mexicana a partir de magnificar acciones "revolucionarias" de un grupo  en lucha pequeño burguesa por el poder.
El comunicado del grupo de RTG da un recorrido por lugares comunes de la impunidad y la violencia en México, pero no dan a conocer en que, ni en donde gastaran los recursos obtenidos del secuestro, ni las consecuencias que en lo local (elecciones en el centro del país)  puede causa el atentado que han perpetrado.
Mencionan que existe una violencia estructural contra los mexicanos, pero no dan una opción para acabarla, no proponen la modificación especifica de artículos de la Ley de Comunicación, ni piden respeto para los medios independientes, aspecto que en si nulifica la participación social.
Sin embargo la violencia más sofisticada, la que a diario nos golpea y quizá la que menos reconocemos como violencia, es la que parece no venir de ninguna persona; es la violencia estructural "invisible" presentada siempre como "estragos", "golpes" o "crisis internacionales" que parecen nunca terminar para Nosotros pueblo y que nos son presentadas como "avances". El duopolio televisivo y los gobernantes quieren que creamos en los "avances" y en la "modernidad" mientras hay más despidos, menos oportunidades de encontrar empleos productivos y un salario que cada día vale menos. Esa "modernidad" no es con la que soñamos ni la que queremos heredar a nuestros hijos. (RTG, 2010)
Es conocida la impunidad con la que Diego Fernández de Cevallos se ha manejado en la política mexicana, basta recordar su participación en el proyecto del aeropuerto en San Salvador Atenco, o las múltiples ocasiones en las que se enfrento a los maestro de la Coordinadora siendo senador.
Diego Fernández de Cevallos acumula una larga pero poco honrosa carrera de impunidad y enriquecimiento. Por ejemplo, como amigo y abogado del millonario Alberto Bailleres (Presidente de Grupo Bal y dueño de El Palacio de Hierro y Seguros GNP), defendió a la empresa MetMex Peñoles contra las madres de más de 11,000 niños envenenados por la contaminación ocasionada por la fundidora en Torreón Coahuila. Ni las movilizaciones ni demandas penales de los afectados tuvieron éxito, pues la poderosa empresa estaba jurídicamente blindada contra las demandas populares gracias a las artes litigantes de su abogado a quien la justicia es lo que menos importa. (RTG, 2010)
No podemos negar las condiciones en las que se lleva adelante la llamada “guerra contra el narcotráfico” se expresa en un modelo de conflicto bajo la lógica de los grupos de extrema derecha de los Estados Unidos, los neocons americanos, que junto con su titere Felipe Calderon se frotan las manos por desmantelar a México y asegurar los energéticos del país.
Más de 30,000 muertos sin contar a aquellos que deambulan en el anonimato; más de 200, 000 encarcelados por haber encontrado como opción de vida la delincuencia; casi 8 millones de jóvenes desocupados que bien podrían alimentar los grupos delincuenciales, de esquiroles o la drogodependencia. La pérdida progresiva de visión de futuro y de perspectiva para los jóvenes que miran como opción de vida el enriquecimiento rápido a través de su inserción dentro del mágico mundo de la cultura de las televisoras o dentro de las huestes del narcotráfico. La extinción de fuerzas de trabajo para defender los intereses de Ellos, a través de la privatización de empresas y recursos del país; la pauperización de condiciones de trabajo y de salarios para mantener fuentes de empleo. La militarización del país, la criminalización de la disidencia política, la paramilitarización de las policías, la extinción de los derechos humanos bajo argucias legales y extralegales, entre éstas la impunidad de los militares bajo el concepto de fuero militar, el incumplimiento de las garantías individuales plasmadas en la Constitución para dar paso a la inconstitucional figura del arraigo. (RTG)
La invitación de la RTG a la organización de la sociedad es un llamado al vacio, en el que se busca que la población “rebase” a las instituciones con el objeto de que se le pueda manipular y lograr por una parte detener a los grupos de izquierda que pugnan por el poder en el país en el 2012 o colocar un nivel de inestabilidad tal que al logar llegar tengan el camino minado por un enorme descontento social.
Con base en los resultados de este acto, consideramos necesario compartir la convicción de que si quienes somos pueblo logramos organizarnos en una sola voluntad política nacional, en una colosal fuerza social organizada, podremos hacer frente común a la injusticia y a la impunidad, a fin de derrotar a nuestros opresores y acordar la organización de una sociedad verdaderamente humanizada. Y pese a tener innumerables imputaciones en su contra y de que miles de ciudadanos exigen su legítima ejecución, conscientes estamos de que la verdadera solución a la crisis que vive el país no está en liquidarlo, sino en la capacidad del pueblo para organizarse y retomar las riendas de su propio destino, recurriendo a todos los medios a su alcance. (RTG, 2010)
El comunicado de la RTG, además de contradictorio, no permite que se desprenda de él una organización que dé al traste con el sistema capitalista en México, y menos aún una invitación seria a ser emulada, lo que si despierta, es la sospecha de que las versiones que circularon antes de la liberación de Fernández de Cevallos a través de mails en donde se acusaba a Felipe Calderón del secuestro, producto de un conflicto etílico con el “Sr. Presidente” por su pasado advenedizo dentro del PAN.
La forma en la que está redactado el comunicado de la RTG, me recuerda otro, basado en la “acción directa”, claro sin el sesgo “nacionalista” del primero, en el que se reivindicaba bombazos en bancos en el valle de México, en él, las Células Autónomas de Revolución Inmediata (CARI) impulsaban la reivindicación de una acción para castigar la desigualdad social en la que vive el pueblo de México y una venganza al asesinato de activistas en Oaxaca.
Para nosotr@s la solidaridad es entendida como una práctica cotidiana en actos y manifestaciones de protesta por parte de tod@ quien se diga luchar contra el poder, por la libertad, por la construcción de un mundo diferentes o por la destrucción del actual mundo de miseria y explotación en el que vivimos. La solidaridad debe ser llevada acavo de la manera que creamos oportuna independientemente de pertenecer o no a alguna organización civil u armada, pues el compromiso además de ser con un@ mism@ es con quien se le dirigiré sin ningún interés de por medio. (CARI, 2010)
Lamentablemente, todas estas acciones están desorganizadas, no se encuentran coordinadas con otras actividades revolucionarias, y muchos de sus activistas no tienen ninguna relación con los grupos que luchan en el país por la transformación de la sociedad. Un aspecto que nos indica un conjunto de actividades disgregadas, propias de una acción voluntarista como la de Kaczynski, mejor conocido como el Unabomber, quien en los EEUU de 1970 a 1995 llevo adelante una cruzada personal contra el industrialismo americano, pero sobre todo contra el estilo de vida americano, sin un objetivo aparente, basado en el rencor y la impotencia.
Por eso nosotros abogamos por una revolución contra el sistema industrial. Esta revolución puede o no usar la violencia: puede ser súbita o puede ser un proceso relativamente gradual abarcando pocas décadas. No podemos predecir nada de eso. Pero sí delineamos de una forma general las medidas que aquellos que odian el sistema industrial deberían tomar para preparar el camino para una revolución contra esta forma de sociedad. No debe ser una revolución POLíTICA. Su objeto no será derribar gobiernos, sino las bases económicas y tecnológicas de la sociedad actual. (Kaczynski, 1995)
De la misma manera en que Kaczynski deja ver su odio para con el industrialismo, lo hace también. contra un estilo de participación de la “izquierda” y sus preocupaciones por socializar las condiciones de lucha de los pueblos, considerando una serie de observaciones en las que pone al “descubierto” los límites del izquierdismo y la necesidad de pasar a una acción directa en la que cada individuo tome en sus manos su propio destino, logrando modificar el uso irracional de los recursos naturales del planeta.
Los izquierdistas odian todo lo que tenga una imagen de ser fuerte, bueno y exitoso. Ellos odian América, odian la civilización occidental; odian a los varones blancos, odian la racionalidad. Las razones que dan para odiar occidente, etc. claramente no coinciden con sus motivos reales. DICEN que odian occidente porque es guerrero, imperialista, sexista, etnocéntrico, pero cuando las mismas faltas aparecen en países socialistas o culturas primitivas, encuentran excusas para ellos o, como mucho, lo admiten REFUNFUÑANDO, mientras que señalan (y muchas veces exagerando en exceso) estas faltas cuando aparecen en civilizaciones occidentales. Así, está claro que estas faltas no son los motivos reales para odiar América y occidente: odian América y occidente porque son fuertes y exitosos. (Kaczynski, 1995)
No podemos dejar de coincidir en algunas de las criticas que hace Kaczysnki a la izquierda, pero es fácil encontrar en su manifiesto contradicciones y omisiones enormes, en las que por una parte habla de la acción de los individuos a través de la autonomía, pero al mismo tiempo habla del colapso propio del sistema y de la supremacia blanca.
El sistema industrial no se colapsará puramente como resultado de una acción revolucionaria. No será vulnerable al ataque revolucionario a no ser que sus propios problemas internos de desarrollo lo lleven a dificultades muy serias. Por lo que si el sistema se colapsa lo hará también espontáneamente o a través de un proceso que es en parte espontáneo pero ayudado por los revolucionarios. Si el colapso es repentino, mucha gente morirá, ya que la población mundial se ha vuelto tan overblown que no puede alimentarse a sí misma por más tiempo sin tecnología avanzada. Incluso si el colapso es lo suficientemente gradual para que la reducción de la población pueda suceder más a través de la reducción de la tasa de nacimiento que a través del ascenso de la tasa de muerte, el proceso de desindustrialización probablemente será muy caótico e implicará mucho sufrimiento. Es ingenuo pensar que probablemente la tecnología puede reducirse por etapas arreglándoselas suavemente, de un modo ordenado, especialmente desde entonces los tecnófilos lucharán tercamente es cada escalón. ¿Por lo tanto es cruel trabajar para el colapso del sistema? Puede, pero puede que no. En primer lugar, los revolucionarios no serán capaces de colapsar el sistema a no ser que éste ya esté con bastantes problemas para que haya una buena oportunidad de su eventual colapso por si mismo de todas maneras; y cuanto más crezca, más desastrosas serán las consecuencias del colapso, por lo que puede ser que los revolucionarios, acelerando el comienzo, estarán reduciendo la extensión del desastre. (Kaczynski, 1995)
Las opiniones de Kaczynski se parece al mesianismo de Felipe Calderon al hablar del medio ambiente, mientras mantiene un guerra despiadada contra el pueblo de México y confabula con sus socios de extrema derecha americanos y europeos para desmantelar al país, un aspecto que lo coloca claramente bajo el síndrome Kaczynski, es decir, la elocuencia ambiental y el extremismo de derecha.
El Sindrome Kaczynsky, se pueden entender en México, por la desintegración de los espacios de participación de la sociedad, al convertirse -uno de ellos-,  los partidos políticos, en agencias de colocación de familiares y tráfico de influencias con los mismos vicios que el resto de las instituciones del sistema político mexicano: corrupción, burocratismo, fraude y manipulación de los votantes; lo que  hace que miles de personas se nieguen a participar en los procesos institucionales partidistas, y el propio sistema no tenga forma de modificarse a sí mismo.
La transformación del país pasa por librarnos del síndrome Kaczynski, propio de quien desde el ejercicio profesional ha fracasado en insertarse al mercado laboral (no por culpa  propia),  y ha mantenido para sí el rencor social, o quien como Felipe Calderón y muchos otros políticos han sido lacayos del poder y al tenerlo se maneja como déspotas, con serios problemas de autocontrol.
Desembarazarnos del sindrome Kaczynski, pasa por  convocar a la participación abierta,a recuperar las instituciones, a debatir la necesidad o no de  una coalición de partidos y organizaciones que de una manera clara pongan las bases  para proyectos concretos y factibles para el país, con el apoyo decidido de los profesionistas y los sectores sociales  lo que impulse  la transformación social. No con el voluntarismo, no con la acción directa, sino con la desobediencia civil, una  que nos permita ubicar claramente los espacios sociales a través de los cuales podemos avanzar en la participación ciudadana y no en su aislamiento.
Referencias
Células Autónomas de Revolución Inmediata / Parxedis G. Guerrero.
Manifiesto Unabomber
Red de Transformación Global
Neocons
 
 

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